Siempre que tiene lugar una concentración, manifestación o similar, hay que escuchar barbaridades sobre el número de asistentes. Afortunadamente, hoy disponemos de diversos sistemas que permiten evitar algunos engaños habituales. Por ejemplo, el SIGPAC que cualquiera puede consultar fácilmente, permite calcular de forma sencilla la superficie de la Puerta Sol. El resultado es de 10.770 m2. La superficie útil que pueden ocupar los manifestantes es menor, puesto que debe descontarse más del 10% ocupado por mobiliario urbano. Es decir, que aplicando una densidad de cuatro personas por m2, en la Puerta del Sol caben, muy apretaditos, como mucho, unas 36.000 "manifestantas" y/o "manifestantos". Ya vale, que no nos engañen, ni unos ni otros.
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| Vista aérea de la Puerta del Sol. Superficie de 1070 m2. |
En los últimos años, nunca he obtenido por este método números mayores de 100.000. Ni en las concentraciones sindicales, ni en las pro vida, ni en las de victimas del terrorismo. Un caso particular es el de la concentración de los jóvenes con el Papa. La cifra que dieron la mayoría de los Medios de Comunicación afines, fue disparatada. Cometieron además el error de utilizar como unidad de medida, "el campo de futbol", como si fuera similar a la famosa barra de platino-iridio que, guardada celosamente en París, se utilizó durante mucho tiempo como patrón del metro, ese que dicen, tiene cien centímetros. Pues bien, en primer lugar lugar, los campos de futbol tienen medidas distintas y por ejemplo el Bernabeu, tiene unas dimensiones de 107 m de largo por 70 m de ancho. Es decir, 7.490 m2, si no me equivoqué al multiplicar y 14.980 jóvenes y jovenas como diría Cantiflas, por metro cuadrado, puesto que llevaban saco de dormir. En todo caso y aunque fuera cierto que llenaron 48 campos de futbol, como publicaron la mayoría de los medios de comunicación, las cuentas no salen.
Sin duda, la mayor manifestación en cuanto a número de participantes que ha tenido lugar en Madrid es la de apoyo a la democracia que tuvo lugar el 27 de febrero de 1981, después del asalto al Congreso de los Diputados, del loco teniente coronel de la guardia Civil, Antonio Tejero. Se cifró en 1.200.000 personas. Yo asistí a ella. Me incorpore al final, en la Glorieta de Embajadores con ánimo de llegar al principio. No pude moverme de allí, hasta que terminó. Aquel día todo el centro de Madrid estaba abarrotado de demócratas y es posible que la cifra que se facilitó, se aproximara mucho a la real.
¡Pues eso, que no nos mientan, que ya no cuela!
