domingo, 31 de mayo de 2015

UPyD y Rosa Díez tras las últimas elecciones

"España es un país donde rige la pasión más que el raciocinio,
donde todo amor es sublime y todo rencor implacable”...
"No sabemos vivir sin pasar de una exageración a la contraria.
O somos enteramente optimistas, o pesimistas del todo".

Lucas Mallada. Los males de la Patria, 1890.

Unión Progreso y Democracia (UPyD) es un partido político fundado hace solo siete años. Pero su juventud no justifica el infantilismo político y la simpleza del análisis que hacen algunos militantes de los problemas a los que se enfrenta después de las últimas elecciones. Se comprende la decepción de los que han tenido que abandonar sus cargos de diputados, concejales, o de aquellos aspirantes que integraban las listas y que no han visto cumplidas sus expectativas personales. Afortunadamente, algunos no han olvidado que ocupaban los cargos al servicio de los ciudadanos, aceptan su decisión, y orgullosos de haber podido desempeñar su cometido durante cuatro años con toda honradez y dedicación, vuelven a sus trabajos anteriores, inician una nueva actividad laboral o “pasan a la reserva”. Sin embargo, un número significativo buscan afanosamente culpables, que no responsables, de los malos, malísimos, resultados que ha obtenido UPyD en las recientes convocatorias electorales. ¡Y han encontrado la clave!: “la marca”, Rosa Díez y su Consejo de Dirección. ¡Todo solucionado! Ya podemos estar tranquilos. El diagnóstico está hecho y la solución es fácil: Rosa Díez ya no es problema, ha renunciado, se elegirá en un Congreso extraordinario una nueva directiva y “la marca”, si estorba, la negociaremos con los que ahora están de moda o simplemente nos disolveremos en ellos. Si no fuera por lo triste que es, sería hilarante recordar los codazos y empujones que, no hace mucho tiempo, algun@s daban para hacerse una foto con Rosa Díez, pero ahora… Infantil y mezquino. El colmo del disparate por no calificarlo de idiotez o de mezquindad, es el de los que abogan por "el paso atrás" y que se coloque de florero. ¿Lo han pensado?...,  lo dudo, porque rezuma hasta machismo del más puro. Y todo lo digo sin acritud alguna, pero lo digo.

Pues no, definitivamente no. Los sistemas complejos nunca tienen soluciones fáciles y las democracias lo son, y mucho. Ni siquiera son sistemas complicados o de tipo multivariable en los que se conocen todos sus componentes. Son sistemas en los que las partes interconectadas tienen vínculos que crean información adicional no visible antes por el observador. Por ello, me atrevo a calificar de infantiles las conclusiones, simples y elementales que he escuchado o leído al día siguiente de las elecciones sobre la situación de UPyD. Quienes llevados de la lógica decepción la atribuyen directamente a Rosa Díez y a su equipo, olvidan que los mismos, en apenas cinco años, consiguieron llevar cinco diputados y un Grupo Parlamentario al Congreso. Quienes atribuyen a “la marca” no haber visto satisfechos sus objetivos personales olvidan que en muchos casos fue “la marca” UPyD, la dirección de Rosa Díez, de su equipo y el apoyo de todos los militantes y simpatizantes, quienes les colocaron en los cargos que han ocupado hasta ahora. Lo siento, pero aplicados a la democracia hay dos tópicos que son absolutamente falsos: “El jefe siempre tiene la culpa” y “el cliente siempre tiene razón”. En particular, este último es especialmente peligroso en cualquier sistema democrático. Sin recurrir al ejemplo fácil de Alemania y de Hitler, ya manido, hay muchos más. También recientes como los de Chaves y Maduro. No, en democracia el cliente no siempre tiene la razón, aunque ¡por supuesto, faltaría más! hay que acatar siempre la fuerza de los votos y las decisiones de las mayorías. Ya sabemos, no hay un sistema mejor. 


Pero en el caso que nos ocupa, no deben olvidarse muchos elementos clave de la situación actual. España tiene unos lamentables Medios de Comunicación controlados por grupos mediáticos muy ligados al poder político y económico. En concreto, el grupo catalán Atresmedia de Planeta (La sexta, Antena 3, Neox, Nova, Onda Cero, La Razón, etc) ha tenido un importante papel en el ascenso de Podemos y de Ciudadanos de Rivera. No deben olvidarse las declaraciones del Presidente del banco Sabadell el pasado año: “necesitamos un Podemos de derechas”, o sea C´s. Esto es lo que sabemos…, solo lo que sabemos. El otro grupo Mediaset (Cuatro, Telecinco, FDF, Divinity, Energy, etc.) es propiedad de Berlusconi pero con participación de Prisa y reminiscencias del pasado de este grupo de comunicación que ha sido cuasi portavoz del PSOE durante décadas. Un reciente artículo de Luis de Velasco en la República de las Ideas, es imprescindible para entender parte de lo que ha pasado. El resumen de menciones en los medios de comunicación en las últimas elecciones es como sigue: PP 5.768; PSOE 1.960; Ciudadanos1.773; IU 1.649; Podemos1.531; UPyD 151 (http://www.republica.com/el-replicante/2015/05/27/fabula-del-acoso-y-derribo-de-upyd/). Por otro lado, tanto Rosa Díez como el Consejo de Dirección han sufrido brutales ataques internos desde hace bastante tiempo. Comenzaron en el último Congreso de UPyD cuando Fernando Sabater no supo explicar bien su idea de que podía pactarse con Ciudadanos, como con cualquier otro partido, las políticas sectoriales oportunas y coincidentes, sin explicar las enormes diferencias que existen entre ambos proyectos políticos. Ahora, algo recuperado del penoso fallecimiento de su mujer, como él mismo ha explicado en algunos recientes artículos periodísticos, ni el origen, ni el fin de ambos partidos son lo coincidentes que se pretende. Ciudadanos, aunque intenten dar una impresión contraria es un partido de derechas que ha recogido en su seno multitud de partidos regionalistas, localistas o incluso nacionalistas en sentido amplio como por ejemplo, Unión del Pueblo Salmantino. Además, financiado por determinados Bancos, sectores financieros y mediáticos, han conseguido colocar un mensaje de similitud que, con una simpleza política asombrosa, han asimilado muchos sectores internos de UPyD, un partido esencialmente progresista, pero liberal y socialdemócrata, aunque les pese a algunos. Aclaro que nada tengo contra la pertenencia a una tendencia política u otra ¡faltaría más! pero si contra la traición y el engaño. Las listas de Ciudadanos están trufadas de tránsfugas que con total deslealtad han negociado su transfuguismo mientras ocupaban, incluso, cargos públicos obtenidos bajo “la marca” actualmente denostada, o la de otros partidos. El caso del diputado por Asturias, Ignacio Prendes, es paradigmático. Después del rotundo fracaso de su gestión y del ridículo en que le colocó el PSOE de Asturias al romper el pacto de legislatura al que habían llegado, se apresuró a negociar en secreto con Rivera su paso a Ciudadanos. Incluso su secretaria actúo como apoderada de Ciudadanos ante la Junta Electoral de Asturias. Se supo por casualidad. La traición y deslealtad de este diputado asturiano es palmaria. Queda ahora muy claro que no se pretendía cambiar, ni el País, ni la línea política de UPyD, solo interesaba mantener la situación personal. 

Los ataques externos a los partidos políticos, pueden incluso fortalecerlos, pero las traiciones y los ataques internos acaban destruyéndolos. En esto, la relación es larga. Comenzó, cuando después de las últimas elecciones al Parlamento Europeo, el Partido tuvo noticia de que además de los elevados emolumentos que le correspondían como diputado europeo, Sosa Wagner, había dispuesto también de más de 4.000 € mensuales para gastos sin justificar durante los cinco años de legislatura, sin que los responsables económicos de UPyD supieran nada. Curiosamente a partir del momento en que se pidieron explicaciones sobre este extremo, dejó de asistir a las reuniones de coordinación política y Rosa Díez, que junto con el resto del CD y de los militantes de UPyD, le habían llevado de la mano al Parlamento Europeo, se convirtió en una especie de dictadora implacable. Naturalmente, todos los medios de comunicación afines a PP y PSOE, pero no solo ellos, se apresuraron a comprar y difundir la idea con una insistencia que no cesa. El mismo tono y camino han seguido otros diputados en Europa o del grupo Parlamentario del Congreso, en un intento permanente de desacreditar a quienes les colocaron donde están o estaban: por ejemplo, el actor Toní Cantó o la periodista Irene Lozano. En Madrid, hay al menos tres tránsfugas de UPyD en Ciudadanos. Es posible que exista, pero no recuerdo un caso similar en ningún partido político desde que la muerte del dictador, hace ya casi cuarenta años, permitiera en España la ansiada democracia. Desde luego, si el Consejo de Dirección de UPyD cobrara como empresa de contratación de Personal, hubiera quebrado en poco tiempo. 

Este análisis no pretende ser exhaustivo. No puede serlo, puesto que es el de un militante de base y, por tanto, sin el suficiente conocimiento interno de UPyD para intentarlo. Estoy seguro de que quién puede hacerlo lo hará y tendremos cumplida información en su momento. Pero es imposible entender la actual situación de este Partido, sin atender a la labor política realizada desde que se fundó en el 2007, a las numerosísimas propuestas que ha hecho públicas desde entonces o a las iniciativas de todo tipo que ha llevado al Parlamento español. Puede afirmarse en frase popular que “no ha dejado títere con cabeza” y eso, se paga. Imposible mencionar aquí todas ellas, pero sí algunas de las más significativas. Bajo la bandera de la regeneración democrática real y no impostada, comenzó defendiendo de forma activa la memoria de las víctimas del terrorismo y denunciando la vergonzosa actitud de Zapatero y su Gobierno al abandonar lo pactado y negociar con la banda ETA y sus cómplices. Él mismo lo reconoció después. Ha continuado removiendo los cimientos de la imperfecta democracia española, con temas tan esenciales como la corrupción, el abuso de poder, o la dependencia de la justicia, en general, y del control de sus principales Órganos por los partidos políticos, en particular. Propuestas para configurar un sistema con iguales derechos y obligaciones de los ciudadanos, de reforma de la Constitución para acabar con las desigualdades entre españoles dependiendo de donde nacen, de un sistema federal que termine con los privilegios fiscales vascos y navarros, y devuelva al Estado las competencias de Educación y Sanidad, amén de otras esenciales como las del agua, han sido presentadas formalmente en el Parlamento español recibiendo toda clase de descalificaciones por parte de la mayoría de los grupos del Hemiciclo. Se obligó a todos los Partidos presentes en el Congreso a definirse contra el soberanismo catalán o vasco, con gran enfado (puede aplicarse otro adjetivo si se prefiere) del PSOE y PP que quedaron en absoluto ridículo. Se puso de manifiesto la lamentable política energética de todos los Gobiernos anteriores que ha conducido a los disparates del déficit de tarifa o del almacén de gas Castor y que obliga a los consumidores a pagar uno de los suministros de energía eléctrica y de gas, más caros del mundo. Se han defendido la energía nuclear y la investigación de hidrocarburos, incluida la fracturación hidráulica con las suficientes garantías de seguridad y preservación del medioambiente, frente las demagogias o mentiras de muchos grupos eco-fundamentalistas, o de las ambigüedades y oportunismos del resto de partidos políticos. Se aboga por el aborto con una ley clara y de plazos, definidos por criterios científicos. Se ha denunciado el machismo imperante en algunos sectores del ejército español, los negocios del ministro del ramo y el aumento disparatado y encubierto de los presupuestos para algunos capítulos del Ministerio de Defensa por RRDL, que casi pasan inadvertidos. En fin, la endogamia universitaria, el abandono de la I+D+i, el control de la TVs y otros medios de comunicación, el cambio de la ley electoral y tantos y tantos otros temas de capital importancia para la regeneración democrática, han sido abordados por UPyD durante todos estos años, con silencio total de la mayoría de los periodistas y medios de comunicación, subvencionados o controlados por los partidos tradicionales. La labor en la Comunidad de Madrid, tanto en su Parlamento como en el Ayuntamiento de la Capital o de los municipios donde tenía representación ha sido inconmensurable e intachable: denuncias de corrupción de todo tipo, el no a los coches oficiales y a los privilegios de los cargos públicos, y en suma, otra innumerable lista de iniciativas que sería prolijo mencionar, han sido, eso sí, "la marca real" de UPyD.

Sin embargo, lo que debió colmar el vaso de los controles del poder (en este caso no dispongo de ningún dato y es solo intuición) fueron las denuncias de la corrupción en las Cajas de Ahorro y Bankia, que incluyen prácticamente a todos los partidos políticos y a sindicatos como CCOO y UGT, y el intento de meter a Rodrigo Rato & Cia en la cárcel. Este parece ser el detonante definitivo de los brutales ataques que han sufrido y siguen sufriendo UPyD, Rosa Díez y el resto de militantes que querían y quieren cambiar el País y seguir fieles, no solo al manifiesto fundacional, también a todo lo hecho por este Partido en los pocos años que lleva presente en la política española. UPyD marcó el camino, definió la línea a seguir y ahora lo aprovechan sin ningún pudor los llamados emergentes o incluso los viejos, anquilosados y corruptos. En los programas de C´s hay párrafos copiados casi literalmente de los anteriores de UPyD, además de muchas ideas y líneas de actuación. Por todo ello, el análisis que debe hacerse ahora es otro. Si hay un sector de militantes que socavan de forma permanente las esencias de UPyD, promoviendo cambios o fusiones que cambiarían de forma radical el proyecto inicial, es porque lo que ha fallado es el modelo de partido. Un modelo profundamente democrático y abierto, concebido para un País con amplia responsabilidad de los votantes, de militantes, simpatizantes y cargos públicos, con información ciudadana veraz por medios de comunicación libres e independientes y por responsables políticos que son obligados a dimitir si se equivocan y transportan en avión oficial los regalos comprados con su propio dinero para la familia más cercana o por ministros que cumplen años de cárcel por mentir cuando son denunciados por rebasar la velocidad permitida y afirmar que conducía su esposa. Hablo por ejemplo de Alemania o Inglaterra. ¿Lo pueden imaginar?. No verdad. Lamentable.

Todo lo dicho, no exculpa los errores que tanto Rosa Díez y sus CCD hayan podido cometer, solo explica algunas situaciones, pero hasta el momento no he leído ni escuchado nada que sea razonable al respecto, solo tópicos y lugares comunes. Hay algunas equivocaciones muy claras que nadie ha puesto de manifiesto, pero las dejaremos para otra ocasión porque este artículo se ha convertido en algo interminable. ¡Ah! y si alguien ve en esto una defensa a ultranza y personal de Rosa Díez, está cieg@.

PD: Poco tiempo después de escribir este artículo, se han publicado dos informaciones de gran interés que completan y explican algunas actuaciones de miembros de UPyD y la extraña incorporación de Nemesio Fernández Cuesta a UPyD.

La primera información publicada en un digital y titulada "La Cena de los Ciudadanos (no de los Idiotas)" se refiere a una cena organizada en casa de Ramón (¿Ramón Tamames?) con Alberto (¿Albert Rivera?) Pedro J. Ramirez director de El Mundo entonces, Juan Miguel Villar Mir (exministro del lloroso presidente del gobierno que anunció la muerte de Franco), Fefé (¿Fernández Tapias?, naviero, conservas Unión Fenosa, OHL...) José María Lara (Planeta, Antena 3 TV, La Sexta, Onda Cero Radio, La Razón,...) y dos misteriosos comensales más del PP y UPyD (?). Ha pasado desapercibida, cuando queda claro, cómo, porqué y quién/quienes han financiado la operación "Podemos de derechas", como dijo el presidente del Banco Sabadell hace un año, es decir "Ciudadanos". Es muy curioso que ésta importante operación política, en la que como en otras parecidas (pinzas, etc) estaba uno de los grandes conspiradores del Reino de las últimas décadas y que ha servido para laminar casi a UPyD, está semioculta y nada sepamos de su desarrollo posterior ni de los contactos, también secretos, que los comensales hayan podido tener con posterioridad con otros miembros de los partidos políticos presentes, incluido UPyD. También es curioso que éste artículo lo firmen tres ¿periodistas? y que intenten disfrazar la personalidad de alguno de los asistentes como si les diera miedo "la revelación". También sería interesante conocer quién filtra esta pretendida información sobre una de las operaciones políticas más importantes del panorama español de los últimos años. 

La otra información de relevancia publicada por varios medios de comunicación entre ellos El Mundo, desvelan la 'traición' de Irene Lozano y de otros miembros de UPyD para unirse de alguna forma a Rivera y sus Ciutadans. Ahora parece que lo niegan, pero los correos electrónicos publicados demuestran claramente cuales eran sus intenciones.

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