martes, 22 de marzo de 2011

Notas de Fukushima

Una buena amiga japonesa, Tana Oshima, dedicada al periodismo científico, ha creado un sencillo blog con artículos y testimonios, también muy sencillos, pero reveladores de lo que es el pueblo japonés y sus vivencias actuales.  Nos pide a sus amigos que lo difundamos. ¿Qué menos podemos hacer Tana, mas que cumplir tus deseos?. Y esperar, como dices en tu blog, que cuanto antes, vuelva la rutina al querido País donde naciste.

Sólo algo más. Me siento avergonzado con el tratamiento que muchos medios de comunicación españoles han dado al suceso, incluyendo los llamados medios públicos. En algunos momentos parecía que los muertos por el terremoto y por el subsiguiente tsunami eran secundarios o no existían. No he presenciado ningún debate televisivo sobre causas de tsunamis, prevención del riesgo geológico, sus consecuencias, etc.  Sólo  he visto, con asombro, constantes tertulias, que no debates, sobre producción de energía. En ellos, cada grupo ha tratado y trata, "de colocar su producto" en favor de la ideología política o del lobee económico al que pertenece. Pero este no es el momento de los mercaderes de la política o de la economía. Es el momento de la solidaridad social y económica, y de la razón científica.

martes, 15 de marzo de 2011

Riesgos Naturales y percepción social. Debate o gran tertulia

La historia de la humanidad, está llena de acontecimientos en los que, terremotos, tsunamis, huracanes, inundaciones, erupciones volcánicas, etc. han provocado la pérdida de millones vidas humanas y han perturbando de forma grave el desarrollo económico de las regiones o de los países afectados. Por ejemplo, según la aseguradora Swiss Re, el número total de muertos por desastres naturales entre 2001 y 2005 fue de 482.000. Sólo durante el año 2004 se produjeron más de 300.000 muertos, de los cuales 280.000 perecieron como consecuencia del tsunami de Indonesia. Durante ese mismo año, las pérdidas mundiales por daños materiales alcanzaron los 100.000 millones de euros. En el año 2005 hubo 95.000 víctimas y los daños económicos sumaron 184.000 millones de euros. Las mayores cifras se contabilizaron en EEUU como resultado de los huracanes que afectaron esta parte del continente americano (Katrina: 108.000 millones de euros, Wilma: 16.000 millones de euros y Rita: 12.000 millones de euros).

Existe una diferencia sustancial entre riesgo real y percepción social del riesgo.  Eventos poco probables pero sensacionales, se perciben como más peligrosos que otros, más frecuentes, desastrosos o pocos conocidos. Es frecuente subestimar los riesgos más comunes o los más distanciados en el tiempo. Las Sociedades aceptan algunos riesgos si a cambio obtienen beneficios netos y siempre que no sea  viable reducirlos hasta un valor tan bajo como sea posible. Se admite por ejemplo, que vivir cerca del cauce de un río aguas abajo de la cerrada de un gran embalse es un Riesgo Tolerable.

Con bastante probabilidad, la percepción social del riesgo desde la sociedad europea, es la razón por la que después del terremoto del noreste de Japón y del consiguiente tsunami, el mal llamado debate, se ha centrado en nucleares sí, nucleares no. Y digo mal llamado, porque el debate debe cumplir unas condiciones de rigurosidad y conocimiento por parte de los participante que es este caso no se cumplen. Estamos asistiendo a una Gran Tertulia al uso,  más que a un auténtico Debate, con mayúsculas.

La causa primera de lo que ha sucedido en Japón es un movimiento sísmico consecuencia de la subducción de la placa tectónica del pacífico por debajo de euroamericana.  El riesgo sísmico y volcánico en Japón es de los mas altos del mundo, por eso la sociedad japonesa ha sabido aumentar su resiliencia frente a este tipo de fenómenos. Desde hace mucho tiempo la construcción civil cumple unos códigos de seguridad que le permiten afrontar con un cierto éxito los habituales terremotos que sufre y sufrirá. Sin embargo, el subsecuente tsunami  ha tenido efectos devastadores. Habrá que esperar aún bastante tiempo para conocer el verdadero alcance del desastre en pérdida de vidas humanas y económicas, pero sin duda, las cifras serán pavorosas.

Lisboa después del terremoto. Mapa idealizado de Lisboa: vista del sur a través del río (Grabado en cobre, Alemania, después de 1755). Tomado de JM Martinez 2005.

En la Península ibérica, el tsunami  producido por el  terremoto de Lisboa es el que mayor número de víctimas produjo. El terremoto alcanzó una intensidad de 8.5-9 en la escala de Richter y su epicentro se localizó en el Océano Atlántico al oeste-suroeste de la Península. Se produjo a las 9.45 h. del primero de noviembre de 1755. Las olas alcanzaron la costa portuguesa del Algarve a los pocos minutos, la ciudad de Huelva media hora más tarde y la de Cádiz alrededor de las 11.  El primer signo fue la retirada del mar y luego la llegada de cuatro o cinco grandes olas con un periodo de 25 a 40 minutos. En España se produjeron  61 muertos por el terremoto y 1214 por el tsunami. Teniendo en cuenta el aumento de la población y de la construcción civil en el Algarve y en toda la costa suroeste española,  ¿puede alguien imaginar las consecuencias de un fenómeno semejante hoy día?.

Despalzamiento del tsunami de Lisboa

Bien, pues en lugar de debatir sobre el por qué la humanidad sigue construyendo grandes ciudades, enormes polos industriales o centrales nucleares en zonas de gran Riesgo Geológico, la discusión se ha simplificado y lo que se discute es nucleares si o nucleares no. Ni siquiera sobre la seguridad de las centrales. La Gran Tertulia, se centra en el yin y el yan, en el sí o el no. Esta mentalidad reduccionista empobrece la discusión hasta límites insufribles y causa graves daños al avance social. Cierto es que, incluso algunos miembros del Gobierno, en referencia a lo que está ocurriendo en Japón, han declarado que el debate sobre el uso de la energía nuclear en España debe abordarse con una perspectiva global y sin tomar decisiones basadas en una circunstancia concreta.

La democracia participativa en la que vivimos -aunque poco participativa por parte de muchos ciudadanos que se limitan a votar, o no, en las elecciones - debe someterse a los debates que surgen al hilo de los acontecimientos. En este caso está más que justificado por las gravísimas consecuencias que tendrá la construcción de una central con seis grupos nucleares en una costa con alta probabilidad de tsunamis. Pero ninguna discusión sobre cualquier tipo de fuente de energía debería plantearse en los términos en los que los diferentes grupos de presión lo están haciendo. Hoy, en cualquier debate de este tipo deben considerarse necesariamente tres factores sin exclusión: fuente de suministro y seguridad de abastecimiento, precio de la energía y medio ambiente. Además, en la situación económica que vive nuestro País, cuyas consecuencias costará décadas superar, la implementación de cualquier política que aborde este tema debe tener en cuenta su influencia en el balance de la población trabajadora. Cierto que ahora no es tiempo, porque cada lobee económico y social tratará de sacar ventaja de la situación que se vive en Japón. Pero, ¿Para cuándo este debate?.

Una vez más Unión Progreso y Democracia adelantó esta necesidad. Fue el único Partido Político que en su  Programa Electoral para las elecciones Generales del año 2008, reclamó un  debate transparente, objetivo y riguroso sobre energía, incluyendo la energía nuclear y manteniendo, entre tanto, las centrales existentes, con las debidas garantías de eficiencia y seguridad. Ha habido tiempo desde entonces, pero tanto PSOE como PP y demás partidos políticos del arco parlamentario, han dedicado su tiempo al propio interés electoralista en vez de atender a las necesidades de los ciudadanos. Baste como indicador, el reciente informe consensuado entre todos, de la Subcomisión para el Análisis de la Estrategia Energética en los próximos 25 años creada en el seno de la Comisión de Industria y Comercio del Congreso. Sólo UPyD expresó su rechazo y emitió un voto particular instando a su devolución a la Comisión.

Ahora, será difícil decidir la ubicación del inevitable Almacén Temporal Centralizado de combustible nuclear gastado que el Gobierno, incumpliendo todos los plazos, ha retrasado por motivos electoralistas o de incapacidad. Pero las consecuencias las pagará el ciudadano al que se engaña de forma permanente. En una reciente conferencia pronunciada en el Campus de Excelencia de la Universidad Complutense de Madrid, el premio Nobel de Física Carlo Rubbia, concluía que teniendo en cuenta el crecimiento de la población mundial, la humanidad depende en estos momentos de no interrumpir el desarrollo de las fuentes de energía, y de concentrar y coordinar los esfuerzos mundiales en este sentido. Cifraba la urgencia para tomar las decisiones adecuadas y resolver este problema en un periodo máximo de entre diez y quince años. En caso contrario los más débiles serán los primeros en pagar las consecuencias.

En el caso español, se aproxima una nueva subida del recibo de la luz, y las que seguirán en un futuro próximo. La actual situación es insostenible y no se puede hurtar más el debate. El ciudadano debe saber el coste y las posibilidades reales de cada opción, elegir libremente si desea pagar el precio de unos tipos de energía o de otros  y demandar las políticas adecuadas para que los costes no se oculten por vía de tarifa o de impuestos.  Pero entre tanto, sólo se ponen parches, muchas veces demagógicos, a este tema capital para la economía española, es decir, para todos y cada uno de los ciudadanos españoles.

martes, 1 de marzo de 2011

Apáguense farolitas de autovías y autopistas

La contundente pregunta que Rosa Díez hace en su blog, al hilo de las medidas que el Gobierno anunció después del último Consejo de Ministros, tiene, en primera instancia, una contestación inmediata.
P de RD: ¿Es que nos han tomado por auténticos gilipollas a todos y se ríen en nuestra cara, como ya le advertimos el otro día con lo de la política social?.
R: Sí.
Sin embargo, cuando uno empieza a pensar con detenimiento sobre el tema, la pregunta se revela como de mayor calado y surgen otras nuevas: ¿creen que lo somos?, ¿lo son ellos?, ¿están acostumbrados a que nos comportemos como tales y nos han perdido el respeto?.
Trataremos de responder a las tres preguntas.
Primera R.:  Al menos, algunos miembros del  Gobierno creen que los somos porque si no, es imposible que se anuncie el viernes una limitación de la velocidad en autovías y autopistas para ahorrar un 16 % de energía, al día siguiente se diga que es un 6%, luego que un 3% y lo cierto es que hoy nadie sabe si es un 1% o si se gastará más, como explican algunos expertos, debido al régimen de funcionamiento de la mayoría de los motores que montan hoy día muchos automóviles. Todo esto, sin olvidar que los desplazamientos por autovía y autopista representan sólo un porcentaje del trasporte en vehículos automóviles, que un número significativo de desplazamientos se hace por vías urbanas e interurbanas, etc. Además, a los mayores consumidores de combustible, camiones y autocares, no les afecta la medida.
Un pueblo de Cantabria
La explicación de este caos de opiniones es otra: nadie es capaz de calcular de forma rigurosa el ahorro o el encarecimiento de esta medida tan aleatoria como su cálculo. La cantidad de factores que intervienen en el proceso es tal que dudo que nadie pueda acertar a prioi y probablemente, a posteriori, tampoco.
Pero sigamos, porque algo después nos hemos enterado, gracias a la revelación del Presidente del Gobierno, de que la medida es en realidad para salvar vidas y que según el Ministro de Fomento y otras cosas, el que no está de acuerdo es un friki y un anarcoide. Seguramente estos pretendidos insultos no me afectan porque soy de UPyD y al parecer sólo iban dirigidos al PP. Y digo pretendidos porque todavía no se muy bien que es un friki y porque supongo que hoy día todo el mundo sabe que un anarcoide es un alienígena que viene del planeta Anarcos. Pero lo que sí insultan de forma grave es mi inteligencia. Probablemente no mucha, a juicio del Ministro, pero al menos puede llamarse así. No se lo suyo. 
Segunda R.: En ésta no me atrevo a ser categórico, generalizar es peligroso, así que prefiero que juzguen ustedes. Ya que hablábamos del ministro de la cosa del Fomento, sigamos con las medidas complementarias que para tratar de paliar y ocultar el escándalo y la risa social que ha provocado la limitación de velocidad aludida, ha improvisado este señor, de profesión, Ministro. Otra titulación no le conocemos. Apáguense las farolitas de las autovías y autopistas. No sabemos si decidirá apagar una sí una no, dos sí  y dos no, cada kilómetro y al siguiente no, contrapeadas, o vaya usted a saber cómo. Siempre había creído que la iluminación de las carreteras se hacía por motivos de seguridad y para salvar vidas. Bueno pues ahora las apagan. ¿En qué quedamos? Se producirá un empate entre el número de vidas salvadas por la limitación de velocidad y las perdidas por el "apagón farolil".  Parece una broma de mal gusto, pero lo cierto, y en serio, es que el mayor número de fallecimientos no se produce en este tipo de vías. Pues eso..., respondan ustedes mismos a esta segunda pregunta.
Mientras escribo me entero de que acaba de hacer nuevas declaraciones intentando disimular el patinazo de ayer. Ahora resulta que es por eficiencia energética y que se cambiarán las bombillas por otras con un rendimiento mayor. De acuerdo, pero ¿saben ustedes cuál será es coste de sustitución y el periodo de amortización del cambio. Yo sí porque lo hice en mi propia casa hace mucho tiempo. En fin rectificar es de "sabidos" y espero que no sea una medida transitoria como la de las pegatinas a 110 Km/h.
Producto nuevo, marca antigua. Hemeroteca de ABC, 29-10-1955, pag. 56
Tercera R.: Pues sin generalizar, también me temo que la respuesta es afirmativa, porque en caso contrario es inexplicable que la Sociedad española no reaccione en bloque y que todavía las encuestas digan que más de un 30% de los españoles votarían a este PSOE y sus Gobiernos, y que un porcentaje significativo todavía use polvos Netol para su higiene  mental.  Pero la contestación a esta pregunta prefiero ponerla en boca de un médico que ha dedicado mucho tiempo a la defensa de los trabajadores de este, aún llamado, País.  José Maria Fidalgo, en la presentación de los candidatos de UPyD a CCAA y Ayuntamientos dijo textualmente: Tenemos una Sociedad desgraciadamente poco espabilada...alimentada desde hace más de un siglo en la reverencia y en la sumisión al poder, tenemos una Sociedad alimentada durante más de un siglo con discursos cínicos, populistas y mentirosos...tenemos amigos y amigas, una Sociedad no decente...tenemos una Sociedad que transige con la humillación...tenemos una Sociedad con gobiernos de izquierda que trabajan para los ricos...
No sé si estas sabias palabras sirven para contestar a la pregunta. Yo prefiero esperar al resultado de las próximas elecciones porque si hasta el año 2007 no existía una Alternativa, desde el nacimiento de UPyD, esta Sociedad española, tiene un Partido Político diferente que no defrauda y que entiende la política como un contrato que se firma entre representantes y representados. Un contrato que si no se cumple, debe denunciarse en ese momento y que, como dijo Fernando Tellado candidato a la alcaldía de  Collado Villalba el día de su presentación oficial, los políticos deben entender que tienen muchos jefes y que esos jefes son todos y cada uno de los ciudadanos a los que representan. ¡Y los representan a todos!, con independencia del partido al que pertenezcan. Veremos, si después de las elecciones del próximo mes de mayo hay quién todavía puede sostener que esta Sociedad es poco espabilada, no decente, o...cambien ustedes el adjetivo por el de la pregunta.