miércoles, 19 de mayo de 2010

Cambio Global y CO2

La teoría oficial que recogen con frecuencia los principales medios de comunicación es que España se ha convertido en uno de los países europeos más comprometidos con la defensa del Medio Ambiente. La propaganda, a la que nos tiene tan acostumbrados el Gobierno, dice que como consecuencia de un progresivo cambio en el modelo de producción de energía español se reducen también las emisiones de CO2 a la atmósfera. Los análisis más rigurosos no indican lo mismo.

From Warming Alert N.Y.

El tema de la reducción en la atmósfera de los gases efecto invernadero en general y del CO2 en particular, se considera capital para lo que se ha dado en llamar el Cambio Global o de forma más específica una parte de él que es el Cambio Climático. La controversia internacional generada, nunca debería haber salido del ámbito científico y técnico para que los especialistas con datos rigurosos y fiables aconsejaran e incluso exigieran a los Gobiernos y a los Organismos Internacionales competentes las medidas necesarias de actuación contra este fenómeno. En los ámbitos científicos más rigurosos nadie duda de las consecuencias que la actuación de la especie humana está teniendo sobre los cambios generados en nuestro Planeta, aunque las causas y el efecto específico de cada una de las acciones humanas está aún por determinar. El tema es tan serio que, incluso, ya se ha propuesto una nueva era geológica llamada Antropoceno para enmarcar en el tiempo el periodo en el que el hombre con su influencia está cambiando de forma significativa nuestro Mundo. Y no desde el desarrollo de la llamada sociedad industrial en el siglo XIX, empezó mucho antes con la agricultura, el arado romano y los cambios de usos del suelo. Es pronto para saber si estamos en el comienzo de una era nueva o no. Conviene recordar que los periodos geológicos se miden en miles o en millones de años, por tanto falta perspectiva, pero la idea es muy sugerente.

Sin embargo hoy día, se es partidario del cambio climático o no, de igual forma que se es seguidor del Madrid o del Barça, del Depor o del Celtiña. Es decir, este tema tan extraordinariamente delicado para toda la Humanidad, se ha convertido en un problema de sentimientos. Yo siento que creo en el cambio climático o yo siento que no creo en el cambio climático. El problema se agrava cuando determinadas asociaciones llamadas ecologistas se dedican a hacer demagogia con este asunto con el objetivo añadido de acopiar partidarios y engrosar el número de seguidores. No hablo de la Ecología, una ciencia extremadamente seria que está contribuyendo de forma capital al avance sobre el conocimiento de la naturaleza del Planeta y sobre la absoluta necesidad de conservar su biodiversidad. Ecología acaba en –logía viene del griego y significa ciencia. Eco-, también del griego, significa casa, morada, ámbito vital. Es decir la Ecología es una Ciencia que trata del conocimiento de entorno en que vivimos. El significado del sufijo -ista en este caso explica muy bien la conexión aludida. Significa “partidario de” o “inclinado a”, es decir algo parecido a madridista o deportivista. Nada más lejos de mi intención devaluar o criticar a los partidarios de cualquier cosa, y desde luego a los seguidores o partidarios de la Ciencia Ecológica y por tanto honrados ecologistas, pero sí llamar la atención sobre la sociología de estos grupos en los que, en ocasiones, se insertan forofos que sin conocimiento alguno pontifican sobre el cambio climático o la energía nuclear, pero consiguen influir en las decisiones de los gobiernos.

En todo caso, lo cierto es, que igual que en los temas económicos España está sujeta a los avatares de los mercados mundiales y europeos, en los temas medioambientales y de reducción de emisiones de GGEI, estamos obligados por las directrices de la UE. Es decir, que con independencia de que uno “sienta o no en lo más profundo de su ser el cambio climático” lo incuestionable es que debemos intentar cumplir con la llamada directiva 20/20/20 de la UE que establece como objetivo para el año 2020, reducir al menos un 20% las emisiones de gases de efecto invernadero, conseguir un 20% de mejoras en el ahorro y eficiencia energética y conseguir que las energías renovables representen el 20% del consumo energético de la de UE.

Recientemente, un estudio de la Universidad de Valladolid ha comprobado que la tasa de crecimiento anual de las concentraciones de CO2 en la troposfera (la capa atmosférica más cercana a la superficie terrestre) es “netamente superior” en España comparada con otras zonas del planeta como Mauna Loa (Hawái), donde se guarda la serie de datos más larga al respecto. Ver en el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC) del MCI y de la FECYT.
De esta noticia se pueden extraer dos conclusiones muy simples. La primera, de índole técnica, es que a pesar de que España se comprometió a no incrementar sus emisiones en 2012 por encima del 15 %, hace dos años aumentaron por encima del 45% y por tanto, será prácticamente imposible cumplir la directiva europea a menos que se adopten medidas muy drásticas y con urgencia.

La segunda es que UPyD está en el buen camino y debe seguir perseverando en explicar a los ciudadanos españoles que es absolutamente necesario cambiar, entre otros, el modelo de producción de energía eléctrica en nuestro país, incorporando el debate nuclear como uno de los ejes centrales. Al mismo tiempo, se debe insistir en otros temas de gran importancia como los planes de reforestación, la definición de nuevos planes de una Agricultura Sostenible, la investigación orientada, etc. Sólo existen dos grandes sumideros naturales de CO2 los océanos y las masas vegetales y forestales.

viernes, 7 de mayo de 2010

De copiones y serendipias

Con la cruel sinceridad que caracteriza a la infancia, cuando en aquellos años escuchabas a tu compañero de pupitre leer su redacción basada en las ideas que tú mismo le habías dado el día anterior, espetabas en su cara: eres un copión. También podía suceder que te castigaran porque al corregir los exámenes el profesor detectaba que dos de ellos contenían, paso a paso, idéntica y disparatada solución al problema planteado. Y entonces… lo mismo: eres un copión. La situación podía resolverse en el siguiente recreo -me explican que ahora se llama segmento de ocio (?) - y no siempre mediante pacíficos e incruentos métodos de debate.
Este pretendido superlativo de copiar, sugiere algo más que el mero hecho de ayudarse consultando subrepticiamente el ejercicio de otro examinando o de imitar obras o conductas ajenas. Supone, además, desvergüenza, desfachatez, falta de honestidad y produce en el sujeto que lo padece ira y rabia. Con seguridad, muchos atentos militantes y simpatizantes de Unión Progreso y Democracia habrán sentido algo similar en bastantes ocasiones. Con motivo del debate sobre el Estatuto de Castilla La Mancha habrán escuchando decir a Dña. María Dolores de Cospedal que el agua es de todos y que los derechos son de los ciudadanos y no de los territorios. ¿Les suenan a Vds. de algo estas afirmaciones? Si, verdad. ¡Claro! Es el discurso que Rosa Díez sostiene desde hace mucho tiempo y que repite de forma sistemática a todo aquel que la quiere escuchar. Pero además, en el caso de la número dos del PP, supone un curioso cambio de opinión. No hace mucho tiempo, en coincidencia con el Sr. Barreda del PSOE, decía que Castilla la Mancha ya tenía suficientes instalaciones nucleares y que en su Comunidad Autónoma no consentiría la Instalación del Almacén Temporal Centralizado de combustible nuclear gastado. ¿Es el territorio de Castilla La Mancha en este caso el que tiene los derechos?. El Secretario general de su Partido, D. Mariano Rajoy, acaba de afirmar “yo digo lo mismo en Galicia que en Valencia, Murcia, Andalucía, o cualquier otra Comunidad Autónoma”. ¿Les suenan también a Vds. estas afirmaciones?. Puede que D. Mariano, lo mismo que los senadores del PP, no se haya enterado de lo que su Partido votó en el País Vasco sobre lo que se ha dado en llamar el blindaje del Concierto Vasco. Seguramente por eso, sus señorías se ausentaron del Senado mientras se votaba la proposición de ley correspondiente. Debieron salir a leer los periódicos.
Hay innumerables ejemplos más que aburrirían al lector, pero son ya demasiadas copias, incluso literales. En las hemerotecas puede leerse un editorial en un periódico de tendencia conservadora y afecto a la monarquía que, poco antes de las Elecciones Generales del año 2007, reproducía una parte del programa de UPyD relativo al tema nuclear y a la energía, pero como es natural, sin citar la procedencia. Mientras escribo estas líneas escucho que un Portavoz del PP ha reclamado un pacto o la convocatoria de elecciones. Es muy fácil, vean en YouTube la intervención de Rosa Díez en el Pleno del Parlamento del día 10-02-2009. ¡Hace más de un año! (ver video).
No diremos aquello de “te espero luego en el segmento de ocio”, pero podemos embromarles cantando aquella estrofa de una conocida zarzuela de ambientación madrileña que dice:
Tú no tienes mi decoro, ni princi-pi-os ni vergüenza-aa
y si vuelves a mirarme-ee te voy a arrancar la trenza…
Tampoco se trata de podarle la cúspide a nadie, pero por higiene democrática, es conveniente colocar a cada uno en su sitio y no tratar de confundir a los ciudadanos. ¡Claro que quizá son casualidades!, simple azar.

Hablando de casualidades: un entrañable y docto amigo, nunca mejor aplicado puesto que es doctor en medicina, eligió como tema de su discurso de ingreso en la Real Academia de Medicina de Salamanca las serendipias. Como seguramente les ocurre a la mayoría de Vds. yo jamás había oído hablar de semejante cosa. Causó gran extrañeza entre los académicos que debían aceptar su ingreso, más acostumbrados ellos a escuchar lecciones magistrales sobre higadillos, carcinomas de pulmón o pretendidas pandemias de gripe porcina. Serendipia deriva del inglés Serendipity y se emplea para denominar descubrimientos o acontecimientos beneficiosos y casuales que producen cambios sociales importantes, incluso de índole mundial. El concepto se entiende mejor cuando se concreta con algunos ejemplos. El descubrimiento de la penicilina por el Dr. Fleming es un paradigma de serendipia. Él investigaba con algunos cultivos de estafilococos, pero ni mucho menos esperaba que los cultivos inservibles contaminados por un hongo llamado penicillium notatum, le llevaran a descubrir un antibiótico definitivo que salvaría millones de vidas. Humanas o no, porque hasta las vacas y demás animalotes se benefician de este hallazgo. Un ejemplo más próximo es el de los populares papelitos amarillos post it. Los investigadores buscaban, en este caso, un polímero adhesivo. Fracasaron al encontrar un compuesto que “no pegaba” y que algo más tarde, por la sagacidad de un ingeniero, dio origen al producto que hizo ricos a sus inventores. La serendipia es azar, pero también sagacidad para la interpretación de los resultados.
Desconozco si alguien ha definido las serendipia política pero según escuchaba la disertación del aspirante a la Real Academia, pensé en Unión Progreso y Democracia. Me arriesgo al afirmar que el pequeño grupo de fundadores de este Partido no pensaron en él cuando exploraban los caminos de los Movimientos Ciudadanos y participaban activamente en ellos impulsados por la lucha contra la injusticia terrorista y ultranacionalista. Pero su sagacidad y el correcto análisis de la realidad produjeron el hallazgo. Tampoco sé, el tiempo lo dirá, si UPyD producirá cambios sociales trascendentales, pero lo que sí afirmo es que ya ha cambiado la política española. Unos pocos ejemplos. ¿Cuántas veces habían oído Vds. hablar, antes de la irrupción de este Partido en la vida política española, de la transversalidad política, del cambio del sistema electoral o de una redefinición del Estado que no esté basado en un paso más hacia la secesión de algún territorio?. ¿Cuántas veces de devolver las competencias de sanidad o educación al Estado? ¿Cuántas de que el agua es de todos y para todos, y no de que mi agua es mía y de mi Comunidad Autónoma?
La búsqueda de lo que nos une a todos los españoles, la lengua común, la separación real de los poderes judiciales, el cambio del sistema de elección de los magistrados del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional, la sin razón del cupo vasco o navarro basados en pretendidos derechos históricos o las listas abiertas en las elecciones, están hoy más presentes que nunca en las discusiones de muchos foros políticos y sociales. “No hay solución a la crisis económica y de modelo productivo si no abordamos la reforma del modelo de Estado". Son palabras de la Portavoz Parlamentaria de UPyD, Rosa Díez, que está obligando a los partidos tradicionales a definirse en el Parlamento sobre temas tan importantes. Bien, pues que un minúsculo Partido Político haya conseguido esto y que además, su única representante en el Parlamento sea la más valorada de los políticos españoles en la mayoría de las encuentras, es una muestra clara de que algo está cambiando ya de forma sustancial en la Política, con mayúsculas, española. Decidan Vds. si Unión Progreso y Democracia es una serendipia política o no.

domingo, 2 de mayo de 2010

Desmemoria histórica y fraude

No se si por edad mi memoria es ya histórica o no. Seguramente ni los mejores analistas sabrían en esta circunstancia donde colocar el límite temporal. En todo caso yo estaba allí, el siglo pasado, cuando, mucho antes de promulgarse la ley de 1977, hacíamos carteles para empapelar los pasillos, pintadas (ahora me arrepiento de manchar las paredes) o gritábamos por las calles ¡amnistía ya!. Se hacía para que todos los presos y represaliados por cuestiones políticas salieran a la calle, para librar a los objetores de conciencia de la prestación del servicio militar, de las represalias y de las penas de carcel. Se hacía para que Santiago Carrillo pudiera moverse libremente, para que volvieran Dolores Ibarruri o Josep Tarradellas. Y no sólo políticos y protagonistas de excepción del nefasto periodo que culminó con la GUERRA INCIVIL también para tantos españoles injustamente exiliados. Pero además, con la idea de conseguir una pieza añadida al entramado legal que permitiera la verdadera y auténtica Democracia con la que todos soñábamos y cuyo advenimiento no estaba ni mucho menos claro.
Si alguien se molesta en consultar las hemerotecas, encontrará titulares de primera página y noticias como ésta: "Esta tarde el Presidente de Gobierno (Adolfo Suarez) recibirá a la oposición. Temas fundamentales: amnistía y reconocimiento de todos los partidos politicos" (ABC, 11 de enero de 1977).
Muchos de los asistentes a aquellas manifestaciones pretendían también el perdón de los delitos de sangre de algunos miembros del Grupo Revolucionario Antifascista Primero de Octubre (GRAPO), de ETA o del Movimiento para la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC). Las manifestaciones pro amnistía eran ilegales. Algún muerto hubo entre los manifestantes y, desde luego, no por reclamar la gracia para ningún franquista. Dudo que a muchos de aquellos sedientos de democracia se les pasara por la imaginación pedir amnistía para ningún franquista, aunque sin duda, la entrada en vigor de la ley también tuvo consecuencias en ese sentido por la inclusión del apartado e, en su artículo segundo. Quién tuvo la responsabilidad de redactarla, de aprobarla y de promulgarla, tuvo también el buen sentido de articular un texto que contribuía de forma cardinal al principio fundamental que presidió todo el proceso de la llamada Transición Democrática: la reconciliación de todos los españoles y la superación del enfrentamiento civil. Y no hay herederos. Los responsables de aquel horror son sus protagonistas, ellos y sólo ellos.
Los que vivimos parte de nuestra infancia en la posguerra, no queremos que en ninguna mesa familiar se vuelva a oír aquello de ¡niño, de política no se habla!. Los que protagonizaron aquella transición, hicieron lo que debían y seguramente lo que podían. Las nuevas generaciones, afirmo, están preocupadas por encontrar su lugar en una sociedad más próspera y justa, por hallar una vivienda digna y asequible, por aprender inglés, francés o alemán y alcanzar el bilingüismo...
Hace no muchos años, escuché la respuesta de un niño a la indiscreta pregunta de una periodista: ¿sabes quién era Franco?. Sí, el rey que mandaba antes, contestó con rapidez. Pues eso. Y, hablando de preguntas ¿pretenderán los que estos días quieren falsificar, no sólo reescribir, la historia, revisar la ley de amnistía de 1977 para que, por ejemplo, los presos políticos de entonces vuelvan a la cárcel? (léase como una ironía). Permaneceremos atentos.